¿Cómo reparar una persiana eléctrica y cuánto cuesta?

Las persianas eléctricas Fuenlabrada ganan día a día más adeptos. Son ideales, no solo para ambientes de oficina o locales comerciales, sino en viviendas donde se desee imprimir un toque de estilo y comodidad. Aunque son muy seguras y sus mecanismos son bastante sencillos, no están exentas de sufrir alguna avería.Por eso es conveniente estar familiarizado con los fallos que pueden presentar y tener una cierta noción de cuánto cuesta repararlas.

En muchos casos podrás arreglarlas tú mismo, pero cuando hay fallos en el motor y debes sustituirlo, es aconsejable que acudas a un profesional.

Pero no te asustes, pues con una persiana eléctrica ganarás en comodidad y en general son muy resistentes. Continua leyendo para que conozcas en detalle los tipos de persianas eléctricas que puedes encontrar y cómo solucionar los problemas más comunes.

¿Cómo reparar una persiana eléctrica y cuánto cuesta?

Empecemos por el principio, esto es, aclarando a qué nos referimos con persianas eléctricas. Aunque de modo general se puede decir que una persiana eléctrica es la que cuenta con un mecanismo motorizado que se encarga de subirlas o bajarlas, en realidad hay que hacer la distinción entre las persianas automatizadas y las que usan algún dispositivo para motorizarlas. Las primeras son las que verdaderamente se consideren persianas eléctricas, y cuentan con un motor rotatorio interno, que hace innecesarias las cintas.

Por otra parte, es posible motorizar una persiana convencional, instalando un dispositivo externo. En este caso, el motor externo, o recoge persianas automático, se conecta a la red eléctrica y se acopla a la cinta para automatizar el manejo de la persiana. Es una opción económica que evita tener que sustituir todo el sistema.

Ambos mecanismos pueden accionarse mediante interruptores o mandos a distancia. Algunos modelos de persianas eléctricas permiten incluso programarlas, estableciendo los horarios en los que de manera automática deben subir o bajar. Con esto nos aseguramos de optimizar el consumo de energía, pues, aunque no estemos en casa, podemos aprovechar toda la luz del día. Los sistemas más innovadores cuentan con sensores que se activan según la intensidad de los rayos del sol.

En este artículo nos enfocaremos en las averías de las persianas eléctricas, pues las que poseen un motor externo son susceptibles de presentar estos fallos, así como también muchos de los inconvenientes de una persiana tradicional, como daños en la caja, atasco de la correa, etc.

¿Cómo reparar una persiana eléctrica?

Como en todo trabajo de reparación, antes de meterle mano al sistema e ir probando a lo loco, tenemos que identificar primero dónde está el problema. No basta con saber que tiene un fallo, sino que tenemos que observarla con detenimiento para precisar de qué se trata.

Para ayudarte a reconocer cuál es el inconveniente, a continuación te explicaremos algunas de las averías más comunes y te sugeriremos posibles soluciones. Eso sí, debes tener el cuidado de apagar el motor antes de comenzar a reparar la persiana.

La persiana ni sube, ni baja

No te desanimes, pues hay muchas razones que pueden causar este tipo de fallos y que se solucionan facilidad. Por ejemplo:

  • Sobrecalentamiento: por ser dispositivos eléctricos, muchas persianas cuentan con un fusible térmico que apaga el motor cuando la temperatura del circuito sube demasiado. Esto puede suceder cuando el mecanismo se activa de forma repetida. Si los niños han estado jugando con la persiana, abriéndola y cerrándola de forma continua, es bastante probable que tengas este problema. En otras ocasiones puede deberse a un aumento del calor exterior. Afortunadamente, sea cual sea la causa, bastará con esperar un poco hasta que el motor se enfríe. Espera unos treinta minutos y vuelve a probar el sistema, lo más seguro es que funcione sin inconvenientes.
  • Motor defectuoso: en este caso no es mucho lo que puedes hacer. Lo más conveniente es que hagas valer la garantía y solicites al instalador el reembolso o sustitución del equipo.
  • Problemas de instalación: es difícil que esto suceda si contratas un servicio especializado. Pero si por ahorrarte un dinero decidiste hacerlo tú mismo o tuviste la mala suerte de caer en manos de un técnico inexperto, puede que el motor esté mal colocado. Observa cómo ha sido dispuesto, pues debe estar dentro del tubo o rulo, y fijado con un tornillo. Si el tornillo no se ha colocado correctamente puede interferir con el correcto funcionamiento del motor.
  • En otros casos se trata de una inadecuada colocación del tubo. Comprueba que esté en su sitio, con las piezas que corresponda. Si este es el inconveniente debes retirarlo e instalarlo donde corresponde.
  • Flejes en mal estado. El uso y el tiempo pueden dañar o partir los flejes y hacer que tu persiana se atasque. En este caso necesitarás reemplazarlos.
  • Motor con capacidad insuficiente: esta es una avería que habitualmente presentan las persianas a las que se les ha acoplado un motor externo. Por eso es importante que te asesores bien y te asegures de que el motor tiene la fuerza suficiente para soportar el peso de la cortina con facilidad.

Asimismo, a veces el fallo es producto del mal funcionamiento de los sistemas de activación. Cuando se trata de persianas que se controlan con un interruptor, debes asegurarte de que todos los cables estén bien conectados, y no se hayan aflojado o partido. Si se manejan con un mando a distancia, puede que sea el momento de cambiar las baterías.

La persiana no sube o no baja del todo

La causa de este funcionamiento irregular puede encontrarse en los tornillos de ajuste. Los motores eléctricos suelen tener los reguladores de final de carrera en uno de los laterales de la tapa de registro. Cada tornillo o pulsador indica si controla el movimiento de subida o de bajada. Solo tienes que ajustar con el destornillador el que necesites. Para ampliar el recorrido debes hacerlo en la dirección de las agujas del reloj, y en sentido contrario para reducirlo.

La persiana funciona mal

Así como el cableado del interruptor interfiere con el funcionamiento, es obvio que también puedes tener problemas si las conexiones del motor están sueltas o los cables están dañados.

Y aunque hablamos de persianas eléctricas, los defectos de las partes mecánicas también pueden afectar su funcionamiento. Por ejemplo, las lamas defectuosas o en mal estado pueden estar chocando con las guías de la persiana. Esto interfiere con el movimiento del mecanismo, causando roces que entorpecen la subida o bajada de la persiana o provocan un funcionamiento más lento. En ese caso, lo único que necesitas es sustituir las lamas dañadas.

¿Cuánto cuesta reparar una persiana eléctrica?

Ahora que ya sabes cuál es el problema con tu persiana eléctrica podrás decidir si te sientes en capacidad de arreglarla tú mismo o necesitas ayuda profesional. En último caso, conocer cuál es el fallo te permitirá ser más preciso al momento de solicitar un presupuesto de reparación.

Aunque no existe un precio estándar para reparar persianas eléctricas, sí que hay ciertos parámetros que te pueden orientar. Esto es muy aconsejable cuando se necesita pedir una cotización, pues te permitirá descartar aquellas ofertas que se alejen mucho del promedio.

Como en cualquier reparación, el primer consejo que podemos darte es que solicites varios presupuestos y los compares. Asegúrate de que todos incluyan los mismos rubros y estés desglosados. De esta manera podrás hacer una comparativa justa y no te llevarás sorpresas desagradables al momento de la pagar la factura del servicio.

Uno de los rubros que más incide en la diferencia de precios es el de los recambios y materiales. Dado que una persiana eléctrica supone una inversión importante y la idea es que tenga una larga vida útil, es preferible que siempre se utilicen recambos originales y productos de la mayor calidad cuando se realice una reparación.

Por otra parte, está claro que los costes varían mucho de acuerdo al tipo de avería. Mientras que cambiar las lamas deterioradas es un trabajo sencillo, aunque laborioso, cualquier arreglo que tenga que ver con el motor tiene un nivel de complejidad mayor y será mucho más caro. Si fuera necesario cambiar el motor, estaríamos hablando de un desembolso considerable, que va a depender del tipo de motor y de las utilidades que tenga. Mientras más sofisticado sea el mecanismo, más costoso será.

Además tendrás que sumarle el precio de la mano de obra y de otros materiales que puedan requerirse.